Transformar la Ruta de la Sagrada Familia de una narrativa histórica en un corredor turístico de clase mundial requiere una coalición sin precedentes. Ministerios gubernamentales, autoridades eclesiásticas, agencias internacionales y pioneros del sector privado se han unido bajo una sola visión: desarrollar 25 estaciones sagradas en destinos de peregrinación sostenibles que honren el patrimonio de Egipto y sigan impulsando el crecimiento económico.
Más allá de los ministerios, la ruta se apoya en la aerolínea nacional de Egipto, su marca de destino estratégico y la fundación de patrimonio líder del país, llevando a los peregrinos a su destino y autenticidad a cada estación.
La principal autoridad gubernamental que supervisa la iniciativa de la Ruta de la Sagrada Familia.
Responsable del marco del patrimonio cultural que rodea cada estación sagrada.
La aerolínea nacional de Egipto y el principal habilitador de aviación de la ruta.
La marca de destino nacional que eleva la ruta a una prioridad turística nacional.
Un grupo líder en desarrollo inmobiliario que impulsa el crecimiento nacional mediante el desarrollo de comunidades sostenibles y el apoyo a iniciativas estratégicas clave.